A casi todos se nos enseña que debemos terminar la universidad, ser grandes profesionales y triunfar en la vida; lo cual incluye encontrar la pareja perfecta y formar una familia feliz .
Apenas terminé mi carrera universitaria, comencé a trabajar en una empresa multinacional donde me destaqué de forma brillante, luego tuve la oportunidad de ser emprendedora y además, ocupe un importante cargo académico en una universidad.
Cuando disfrutaba de mis éxitos profesionales, con una familia hermosa y en la comodidad de mi ciudad natal, recibí la noticia del ascenso laboral de mi pareja, que implicaba mudarnos a una ciudad distante.
El primer impacto fue en mi carrera y en mis aspiraciones profesionales, las cuales tuve que dejar a un lado para apoyar el desarrollo de la carrera de mi pareja y brindar apoyo a mi familia, en todo lo que conlleva salir de la zona de confort.
Luego llegaron cuatro mudanzas internacionales entre países diferentes y con ellas las oportunidades laborales y la esperanza de recuperar mi carrera, se hicieron más lejanas, año tras año.
Después de haber experimentado por mucho tiempo sentimientos de frustración, fracaso, miedo, culpa, vacío existencial; decidí convertir la situación en una forma de obtener herramientas que me fortalecieran.
Fue así como aprendí a adaptarme al cambio, a trabajar bajo la presión de un ambiente cultural muy diferente al mío, a resolver problemas que nunca imaginé enfrentar y, además, a ser flexible con todo aquello que era diferente a lo que había planeado para mi vida.
Mejoré mis habilidades de empatía, comunicación y escucha activa. Me sorprendieron mis habilidades de liderazgo, colaboración y trabajo en equipo cuando me uní a diferentes equipos multiculturales en cada país.
Aprendí a elevar mi propia motivación e inteligencia emocional para mantenerme sana en cuerpo, mente y espíritu.
Más tarde me di cuenta de que todas esas habilidades que yo había desarrollado y mejorado, es lo que se conoce hoy en día como habilidades blandas.
Las habilidades blandas sin lugar a duda fueron las que marcaron la diferencia en mi vida y me permitieron superar con éxito los obstáculos que encontraba en cada paso que daba.
Hoy en día, el dominio de estas habilidades me ha permitido desarrollar una sólida carrera como conferencista y como consultora para acompañar a las personas a obtener y mejorar sus propias habilidades.
Un título universitario no es suficiente para tener éxito en la vida, mientras que una combinación adecuada de habilidades blandas te aporta una ventaja competitiva que marcará la diferencia en la cantidad de oportunidades disponibles para ti y los resultados que puedas obtener.
Quiero ofrecerte todo mi conocimiento y experiencia para que conozcas y aprendas el dominio de las habilidades blandas que tú necesitas; bien sea para conseguir el trabajo que deseas, emprender el negocio que sueñas, convertirte en una persona con capacidad para influir en quienes te rodean y para alcanzar cualquier logro en tu vida.

CONTACTAR