¿Qué tipo de comunicación resulta más poderosa la persuasiva o la asertiva?

La persuasión tiene que ver con influir en el comportamiento de otra persona y hacerle creer en lo que le estás diciendo. Se trata de cambiar la actitud y la perspectiva de un individuo para que piense como tú y proceda a la acción.

Por otro lado, si quieres ser persuasivo, necesitas actuar y comunicarte de forma asertiva. Esto significa encontrar un balance entre un comportamiento pasivo y otro que pueda ser percibido como agresivo. Si eres pasivo, pasarán por encima de ti y de tus derechos. Si eres muy agresivo, generas rechazo antes que influencia.

Para ser asertivo necesitas ser honesto sobre tus deseos y necesidades, sin pasar por encima de los derechos y necesidades de quienes te rodean. Al comunicarte de forma asertiva demuestras seguridad en ti mismo y te conviertes en una persona poderosa por expresar tu posición de forma firme, empática y justa.

Hay una franja muy delgada entre la asertividad y la agresividad. La agresividad expresa su posición de forma egoísta, pasando por encima de los demás.

Ser asertivo te permite entregar respuestas con total confianza sin parecer grosero. Sin asertividad es difícil persuadir a quienes te rodean.

Decir las cosas con plena convicción, usar adecuadamente tu contacto visual y tu lenguaje corporal aumenta tu asertividad.

Con asertividad puedes expresar solicitudes, opiniones y sentimientos, directamente y de manera apropiada sin menospreciar los derechos y la autoestima de los demás. Las habilidades de asertividad y comunicación persuasiva van desde expresar, aceptar derechos y responsabilidades, hacer solicitudes directas y rechazos, elogiar y ser elogiado, y confrontar a otros sin derivar en conflictos.