La calidad de vida que tengas como expatriado depende mucho de la actitud que tomes ante tu nueva realidad. Puede ser que te hayas visto obligado a salir de tu país por condiciones económicas o por tu seguridad, puede ser que el motivo haya sido una transferencia laboral o tal vez, saliste de tu país en búsqueda de una vida mejor. Puede ser que te haya tocado empezar desde cero sin absolutamente nada, puede ser que estés acompañado de tu familia o que estés completamente solo. En todo caso, tu nueva situación está llena de oportunidades y todo cambio en nuestras vidas siempre llegará pleno de aprendizajes.

En algunas ocasiones, es posible que no veamos esas oportunidades que están en frente de nosotros. La tristeza, el miedo o la nostalgia a veces actúan como un antifaz que no nos permite ver lo que está al alcance de nuestras manos. Inclusive nuestras creencias pueden ser lo que nos limita. Por ejemplo, creer que no somos capaces de adaptarnos a nuestro nuevo entorno, creer que no podremos seguir nuevas normas culturales, creer que no conseguiremos un trabajo o creer que jamás podremos comunicarnos en ese nuevo idioma.

Piensa en las oportunidades que se te presentan: conocer nuevas personas, conocer una nueva cultura, conocer nuevos lugares, probar un nuevo trabajo, aprender nuevos idiomas, ampliar tu círculo de amistades, aprender nuevos oficios, deportes o hobbies, entre muchas otras.

Tú decides qué quieres para tu vida y qué hacer con tu nueva realidad. Tienes dos opciones: quedarte de brazos cruzados o tomar acción y aprovechar lo que se te presenta. Puedes revisar tu actitud y tu sistema de creencias. Es posible cambiar tu punto de vista sobre lo que sucede a tu alrededor y una buena forma de hacer esto es pensar en el peor escenario que puede generarse con lo que decidas y por supuesto, pensar en lo mejor que podría pasar.

Te sugiero que te hagas las siguientes preguntas: qué es lo peor que puede pasar si no haces nada? qué es lo peor que puede pasar si decides actuar? Qué es lo mejor que te puede pasar si tomas acción y aprovechas las nuevas oportunidades? Para responder estas preguntas te sugiero hacer visualizaciones que te permitan imaginar los diferentes escenarios.

Una vez que tomes la decisión y tomes acción, puede ser que consigas algunas dificultades u obstáculos que te hagan dudar, que te debiliten y te resten fuerzas. En ese caso, te invito a que recuerdes tu propósito de vida. Recuerda para qué estas en esta vida y qué objetivos quieres alcanzar? Lograr eso que te has planteado requiere ciertos sacrificios pero te aseguro que al final del camino, serán grandes las recompensas.

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