Durante la cuarta semana de la cuarentena, yo ya cumplía 3 semanas con dolor de espalda y se me dificultaba cumplir tanto mis actividades laborales como domésticas.

Analizando mis rutinas diarias, encontré que mis horas se diluían entre el computador y las labores domésticas. Uno de los grandes impactos de la cuarentena en mi caso, ha sido no poder contar con la ayuda de mi empleada doméstica.

Desesperada por el dolor, ajusté mis prioridades limitándome a aquellas actividades que eran altamente imprescindibles. Muchas de las actividades que antes eran presenciales podía hacerlas «en línea», pero mi energía se agotaba, mi espalda pasaba factura a gritos y ninguna de las actividades me reportaba satisfacción como antes.

Después de un par de teleconsultas médicas y un par de radiografías, fui diagnosticada con “rectificación cervical”. Mi espalda estaba llena de espasmos musculares, debido a varios factores: exceso de tiempo frente al computador, exceso de labores domésticas y carga emocional. 

“La rectificación cervical, es una patología que se presenta cuando se pierde o disminuye considerablemente la curvatura normal o fisiológica de la columna cervical, trayendo como consecuencia, espasmos musculares en la zona y otras diversas consecuencias”

El doctor me dio una serie de recomendaciones, no sin antes comentar que en el mismo día de mi consulta había atendido a otras 6 personas con la misma sintomatología.

 Mi tratamiento se basó en una serie de fisioterapias, subir mi laptop sobre varios libros para que la pantalla quede a la altura de mis ojos, usar teclado y mouse inalámbrico y asegurarme de que mis muñecas reposen sobre el escritorio mientras tecleo, para prevenir túnel carpiano.

“El origen de la rectificación cervical es diverso, entre los cuales se encuentran con mayor frecuencia los esguinces o latigazos cervicales y las malas posturas. Aunado a esto, podemos encontrar otras causas como: estrés físico y emocional, posturas inadecuadas mantenidas en el tiempo, como cuando estamos sentados frente al ordenador, largo tiempo con la cabeza agacha observando un dispositivo móvil, enfermedades reumáticas, a raíz de traumatismos, cirugía a nivel cervical, malformaciones de tipo congénito, lesiones deportivas”

Las recomendaciones también incluyeron usar un collar de Thomas, si planeo usar el computador por mas de 2 horas y NO ver televisión acostada porque le hago daño a mi columna cervical, cosa que hice mucho antes de consultarlo, creyendo que acostada aliviaría mi dolor, mientras me entretenía con alguna película.

¡Lección aprendida! Cuidar de mi espalda = Alta prioridad.

¿A ti cómo te va con tu espalda en cuarentena?

Fuente consultada:

https://www.fisioterapia-online.com/infografias/la-rectificacion-cervical-una-disfuncion-en-auge-descubre-que-es-y-que-se-debe