Con el paso del tiempo, las máquinas están tomando mayor control de nuestro mundo y como todos sabemos, las máquinas no cuentan con una brújula ética para tomar las decisiones de carácter moral que tomamos los seres humanos.

Es por eso tan importante contar con personas con habilidades que las máquinas nunca podrán sustituir: habilidades blandas. Las empresas se han dado cuenta de esto y por ello han dejado de darle tanta importancia al número de diplomas con los que cuenta un candidato, para prestarle atención a las habilidades blandas con las que llegan al puesto de trabajo.

A diferencia de las habilidades duras, que se relacionan con todo el conocimiento académico obtenido durante el proceso educativo formal, las habilidades blandas tienen que ver con la  práctica integrada de aptitudes, rasgos de personalidad y valores adquiridos.

Las habilidades blandas tienen que ver con llevarse bien con los demás, escuchar y comunicarse de forma efectiva. Estas habilidades suelen ser bastante flexibles y pueden ayudar a una persona a prosperar en una variedad de profesiones o industrias.

Las habilidades blandas más importantes son la comunicación, el trabajo en equipo y la resolución de problemas. Permiten que una persona se destaque, sobre todo cuando se tienen desarrollados el optimismo, el sentido común, el sentido del humor, la empatía y la capacidad de colaborar y negociar.

Son atributos personales que necesitas para tener éxito en el ámbito laboral y social. Si eres capaz de demostrar tus habilidades blandas, puedes demostrar un gran potencial para tener éxito y progresar en tu carrera profesional.

En el año 2013, Google realizó un estudio de sus datos de contratación, despido y promoción acumulados desde la creación de la empresa. Los resultados sorprendieron a todos concluyendo que, entre las cualidades más importantes de los mejores empleados de Google, destacaban habilidades blandas como: ser un buen entrenador; comunicarse y escuchar bien; poseer conocimientos sobre los demás; tener empatía, apoyar a los colegas; ser un buen pensador crítico y solucionador de problemas; y poder hacer conexiones a través de ideas complejas.

Google no está sola en esta gran cruzada por empleados con habilidades blandas por encima de los empleados con títulos universitarios, IBM y Apple se suman a la lista de empresas que han cambiado sus criterios de contratación y la lista de empresas interesadas en las habilidades blandas, sigue en aumento. Las empresas se han dado cuenta que las habilidades blandas les proveen a sus empleados un valor diferencial que les aporta una ventaja competitiva, no solo en el trabajo; sino también en su vida personal.

Cuando las personas aprenden a comunicarse y a trabajar mejor con los demás, se vuelven más felices y exitosas. A largo plazo, las habilidades blandas permiten a las personas tomar mejores decisiones y superar desafíos. Las habilidades blandas no son solo productos agradables de tener, son necesarias para tu éxito.