Al inicio de la cuarentena obligatoria, muchas cosas cambiaron para todos nosotros. Sin embargo, quiero llamar la atención particularmente en cómo cambiaron las cosas para algunas mujeres.

En mi caso particular, solía contar con la ayuda de una empleada doméstica para todas las labores del hogar. Esto me permitía cumplir con mis actividades laborales y disfrutar de tiempo de esparcimiento con mi familia.

Con la llegada de la cuarentena, mi carga de trabajo se vio duplicada de forma significativa. Soy Coach profesional, atiendo clientes de diversas partes del mundo a través de reuniones virtuales y durante esta coyuntura, el número de clientes aumentó considerablemente. Ademas de esto, también asumí las labores de mi empleada doméstica, quien no puede movilizarse debido a las actuales restricciones sanitarias.

Mis actividades profesionales tambien incluyen conducir webinars para compartir mi conocimiento y experiencia en otras áreas como la comunicación y la oratoria. De forma complementaria, recibí muchas invitaciones a varios webinars de gran interés para mi profesión y a todo le dije que sí. El programa regular de ejercicios que seguía en el gimnasio, quedó suspendido hasta nuevo aviso.

Un nuevo informe de la Kaiser Family Foundation (KFF) revela que la carga de salud mental está aumentando para casi todos. En una encuesta de mediados de marzo, el 32% de las personas encuestadas dijo que la preocupación y el estrés sobre el coronavirus tenían un impacto negativo en su salud mental. Dos semanas después, a fines de marzo, este número había aumentado al 45%.

En un artículo publicado por Quartz titulado “El encierro está dañando la salud mental, pero sólo para las mujeres”, se comparten los resultados de un nuevo estudio de investigadores de las universidades de Cambridge, Oxford y Zúrich, el cual ha revelado una marcada diferencia en la forma en que se distribuye la infelicidad durante la pandemia.

Las mujeres parecen estar sufriendo más que los hombres. Según la encuesta más reciente de KFF, las mujeres tenían un 16% más de probabilidades de decir que la preocupación o el estrés relacionados con el coronavirus habían tenido un impacto negativo en su salud mental, en comparación con los hombres (53% frente a 37%). Compare esto con las encuestas dos semanas antes, donde la brecha de género era solo del 9% (36% frente al 27%).

Hay muchas razones por las que las mujeres podrían estar sufriendo más, tanto a nivel mundial como en los Estados Unidos, durante la pandemia del coronavirus. Con las escuelas cerradas, las mujeres están asumiendo más responsabilidades de cuidado infantil, y más educación en el hogar, que los hombres. Eso puede estar llevando a las mujeres a trabajar menos o a renunciar a sus trabajos por completo. O bien, pueden sentirse menos satisfechas por el trabajo que son capaces de desempeñar dentro de su tiempo ahora comprimido.

Investigaciones anteriores han encontrado que las mujeres tienden a hacer más trabajo doméstico, como la limpieza, incluso cuando también tienen un empleo remunerado. (Cuantas más ganan las mujeres, más tareas domésticas hacen en comparación con sus maridos, según un estudio previo). Con las familias atascadas en casa, la cantidad de trabajo de limpieza como cocinar y ordenar aumenta, mientras que fuentes externas de ayuda como limpiadores tampoco están disponibles, o mucho menos, durante la cuarentena.

Mi nueva realidad durante la situación actual ha provocado una importante factura que mi cuerpo esta recibiendo. Desde hace poco mas de 3 semanas, estoy sufriendo de terribles dolores de espalda que me llevaron a reconsiderar mis compromisos diarios, para limitarme a lo exclusivamente imprescindible. Me vi obligada a renunciar a actividades que me llenaban de satisfacción y logro, que complementaban mis metas profesionales y personales.

Estas renuncias, de una u otra forma han afectado mi estado anímico. No es fácil renunciar a hobbies, a tiempos de lectura, al gimnasio con amigos, a mi club de oratoria favorito que durante casi 3 años ha complementado mi vida con aprendizajes y experiencias gratificantes.

Sin duda alguna, estamos viviendo tiempos de aprendizajes radicales. Me he dado cuenta de muchos ajustes que necesitaba hacer tanto en la dinámica familiar como en la personal.

Por ahora, lo mas importante es mi salud emocional y mental y en eso me enfoco.

Fuentes citadas:

https://qz.com/1853394/lockdown-is-damaging-mental-health-but-only-for-women/

https://www.nber.org/papers/w19023

https://www.forbes.com/sites/alicegwalton/2020/04/08/coronavirus-lockdown-is-taking-a-toll-on-mental-health-especially-womens-study-finds/#209d433c2d1f