“En la única persona que estás destinado a convertirte es aquella en la que tú decidas ser”

(Ralph Waldo Emerson)

No es lo mismo decirles que soy ENTRENADORA, a decirles que soy COACH
Cuando digo ENTRENADORA, quizá imaginen una escena deportiva.
El Coaching consiste en una serie de conversaciones a través de las cuales se trabaja con otra persona en un proceso creativo y estimulante que le sirva de inspiración para maximizar su potencial personal y profesional.
Mientras buscaba opciones para reincorporarme a la vida laboral, leí esta definición y dije “¡Esto es lo mío!”. Además, disfruto buscando maneras de inspirar a mis seres más amados para que ellos encuentren sus propios tesoros.
Mi formación como Coach tomo 168 horas que comenzaron en Houston y terminaron en Bogotá. Durante mi preparación aprendí los 11 principios básicos del Coaching y Llegué a una conclusión: si todos viviéramos bajo principios como estos, seriamos protagonistas de una sana convivencia y además lograríamos todo cuanto nos propusiéramos. Yo decidí vivir así, con principios gobiernen mi cotidianidad de forma positiva y alentadora para mí y para quienes me rodean.
Hoy quiero compartir con ustedes dos de los principios del Coaching que considero claves.
Uno de ellos es la ESCUCHA ACTIVA. ¿Cómo escuchamos? ¿Qué pasa en nuestra mente cuando alguien nos habla?
La mayoría de las veces:
• Estamos pensando en lo que vamos a decir después
• Pensamos en que olvidamos comprar pan para la cena
• Y lo que es peor, nos atrevemos a JUZGAR a nuestro interlocutor
En otras palabras, hacemos cualquier cosa, menos ESCUCHAR.
De forma muy recurrente, me sucede algo muy curioso. En un avión, en la fila del supermercado o del banco, la persona que está a mi lado, de algún modo termina contándome un suceso o dificultad grave en su vida. Esto me sucedía inclusive antes de ser Coach y mi esposo me preguntaba “¿y a ti por qué te suceden esas cosas?”
Yo tengo una hipótesis: Los seres humanos necesitamos ser escuchados, tenemos hambre de ser escuchados.
Necesitamos que esa persona frente a nosotros se conecte con lo que estamos diciendo, que cuando no encontremos la palabra para terminar la oración, esa persona la tenga a flor de piel, que su boca se abra para entregarnos palabras y frases que vengan a matizar lo que deseamos expresar.
Cuando existe Escucha Activa, ocurre algo mágico que transforma la conversación. Algo que abre paso a otro principio del Coaching que deseo compartir con ustedes hoy
Cuando alguien dice: “No sirvo para hablar en público”
¿Qué te hace pensar que no sirves para hablar en público? ¿Qué tiene que suceder en tu vida para que te conviertas en un orador exitoso? ¿Qué tienes que hacer tú para convertirte en un orador existo? ¿Cuándo lo vas a hacer?
Estas son Preguntas Poderosas, preguntas que te mueven el piso, preguntas que no te quieres hacer porque te asustan y te asustan porque no quieres salir de tu zona de confort.
¡Cierra tus ojos! Por favor piensa en eso que tienes pendiente en tu vida.
Hazte esa PREGUNTA PODEROSA que no te has hecho. Ahora visualiza la respuesta. Abre tus ojos.
¿Cuándo vas a dejar a un lado el miedo? ¿Cuándo vas a dejar a un lado la comodidad?
¡Tu momento es hoy! Tu vida es hoy!
Abre los ojos, presta atención, ESCUCHA! Escúchate a ti mismo y escucha a esos que se acercan a ti porque por alguna razón se atravesaron en tu camino.
La sociedad necesita de ti pero ¡te necesita ATENTO! Escucha lo que está sucediendo aquí y ahora.
Hazte las preguntas adecuadas, PREGUNTAS PODEROSAS, esas que te dan miedo y que dejas para después, porque detrás de esas preguntas esta lo que te hace falta, lo que hace rato estas buscando, eso que no te deja dormir.